Faro Terranova

Isla de Terranova: Turismo entre ballenas e icebergs

Muchas veces, cuando pensamos en el Este de Canadá, se nos va la mente hacia ciudades como Toronto, Montreal o Quebec y nos olvidamos de hay territorios canadienses dos mil kilómetros al este de Toronto. Las provincias de Terranova y Labrador y el conjunto de las conocidas como las Marítimas (New Brunswick, Prince Edward Island y Nova Scotia) son las grandes olvidadas del turismo en Canadá, pero nos ofrecen fantásticos paisajes y grandes atractivos turísticos.

La isla de Terranova (Newfoundland) es la zona más oriental de Canadá y es la parte más importante de la provincia de Newfoundland and Labrador. Aunque es una isla extensa, no está muy densamente poblada y su economía se ha sustentado históricamente en la pesca, a lo que en las últimas décadas se ha unido la industrial del petróleo. Es una isla típicamente atlántica y el mar marca su historia, su geografía y su estilo de vida. El clima es frío, húmedo y ventoso en casi toda la isla.

Para que podamos hacernos una idea de la inmensidad de la geografía de Canadá, la distancia entre St. John’s -la capital de Terranova- y Londres es 1.270 kilómetros menor que la que hay a Vancouver, en la costa del Océano Pacífico canadiense. No es extraño, por ello, que Terranova fuera uno de los primeros lugares de América en recibir a los navegantes europeos. Se encuentran referencias que podrían aplicarse a la isla de Terranova en las sagas islandesas -muy anteriores al descubrimiento de América- y en 1497 el explorador italiano Giovanni Caboto llegó a Terranova.

Terranova y Labrador

Ubicación de la provincia de Terranova y Labrador en el mapa de Canadá.

A partir de ahí, fueron llegando colonos europeos- la mayor parte de ellos pescadores- que crearon asentamientos como St. John’s, la ciudad más antigua y más oriental de América del Norte, y que hoy es la principal ciudad de la isla. Es pequeña, pero cuenta con una animada vida nocturna centrada en la popular George Street.

Naturaleza y ballenas en Terranova

Terranova es una isla con atractivos centrados en el turismo de naturaleza. Los paisajes costeros, con sus numerosos faros y sus pequeñas poblaciones de pescadores, son tan aislados como pintorescos.

No obstante, uno de los atractivos turísticos más importantes de Terranova es la posibilidad de contemplar ballenas y aves en su hábitat natural. Hay numerosas salidas de barcos especializados para contemplar las ballenas y los icebergs desde las localidades de la parte oriental de la isla, así como desde St John’s.

Hay que tener en cuenta, no obstante, que la temporada de ballenas varía dependiendo de la zona. En las proximidades de St. John’s podremos ver ballenas casi todo el verano, aunque la mejor época es a principios del mes de julio. Las colonias de aves coinciden en el tiempo, pero la mejor época para ver los icebergs es principio de mayo. A mediados de junio, en la zona sureste de Terranova, coinciden el final de la temporada de icebergs con el comienzo de la de ballenas y aves, con lo que podremos verlo todo al mismo tiempo.

Ballenas Canada

Una ballena jorobada en Terranova (By Nilfanion, via Wikimedia Commons)

Terranova es también el punto de tierra firme más cercano a donde se hundió el famoso barco Titanic. Los restos del naufragio reposan a unos 600 kilómetros al sur de sus costas. No hay nada que ver en la zona sobre el famoso barco a no ser que quieras encontrarte con un iceberg similar a aquel contra el que chocó en 1912.

Qué ver en Terranova

Terranova es una isla extensa y poco poblada. Tiene forma similar a un triángulo, pero si la longitud de cada uno de sus lados es de aproximadamente 400 kilómetros. La mayor parte de su población está concentrada en las localidades costeras. St. John’s es el centro del turismo en la isla, pero encontraremos también una buena red de pequeños hoteles, hostales y albergues en las poblaciones más pequeñas de la isla que nos permitirá ir recorriéndola sin tener que regresar a la capital después de cada ruta.

Cerca de St. John’s podemos contemplar pequeñas poblaciones costeras como Brigus -con su curioso festival del arándano en el verano- o Cupids, la primera colonia británica en América del Norte.

Si nos vamos un par de cientos de kilómetros más al norte de Saint John’s, encontraremos la localidad de Bonavista, donde llegaron los primeros exploradores a América del Norte (si no contamos la supuesta llegada de los vikingos islandeses) y, no muy lejos de allí, el Parque Nacional de Terra Nova, con muchísimas posibilidades de actividades de ocio y deporte en la naturaleza.

Siguiendo hacia el norte, nos encontraremos con la isla de Twillingate -a casi 550 kilómetros de St. John’s por carretera-, considerado uno de los mejores lugares de Terranova para partir en los avistamientos de ballenas y las islas de Fogo y Change, a las que tendremos que acceder en ferry.

El lado oeste de la isla, mucho menos poblado, nos ofrece los parajes naturales del Parque Nacional de Gros Morne, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO por sus paisajes de acantilados, fiordos y su rica fauna.

Gros Morne Terranova

Parque Natural de Gros Morne, en el noroeste de Terranova. (Fuente Jcmurphy vía Wikimedia Commons)

Finalmente, en la parte sur podremos visitar las curiosas islas de St Pierre y Miquelon, que son territorio francés pese a estar a apenas una decena de kilómetros de las costas canadienses. No os olvidéis el pasaporte si las visitais.

Llegar a Terranova y movernos por la isla

Tenemos dos opciones de llegar a la isla de Terranova. La más habitual es por avión hasta St John’s. Hay vuelos directos desde las principales ciudades del Este de Canadá, así como desde localidades de Nova Scotia como Halifax o Sydney.

La otra opción, interesante para quien está de visita en las Provincias Marítimas, es tomar un ferry desde North Sydney (Nova Scotia) hasta Port aux Basques o Argentia (Terranova). Port aux Basques está en el suroeste de Terranova y la duración del viaje es de 5 a 7 horas (dependiendo del estado del mar). Desde Port aux Basques tenemos un autobús hasta St John’s que tarda aproximadamente unas 8 horas de viaje.

Por su parte, Argentia está bastante más cerca de St. John’s -unos 134 kilómetros por carretera-, pero el trayecto dura de 14 a 16 horas.

Para movernos por Terranova lo más cómodo es el coche de alquiler. La Trans Canadian Highway pasa cerca de prácticamente todos los lugares de interés de la isla (desde Port aux Basques hasta St. John’s). Hay algunas rutas de transporte público, pero sólo entre las localidades más pobladas y- en la mayor parte de los trayectos- con pocas frecuencias. La empresa de autobuses DRL gestiona la mayor parte del transporte público de Terranova.

Para alojarnos, St. John’s cuenta con una buena oferta de hoteles. En el resto de Terranova, podremos encontrar pequeños hoteles en ciudades de Gander -en el noreste de la isla-, en Deer Lake -cerca del Parque Nacional Gros Morne- o en Port aux Basques. No obstante, lo más habitual será encontrarnos con pequeñas pensiones, alojamientos familares y bed & breakfast en las localidades más pequeñas.

Terranova ofrece también muy buenas posibilidades para los aficionados al camping. Muchísimo espacio y fantásticos parajes naturales, que llaman a montar la tienda y quedarse en alguno de sus parajes. En ese caso, aseguraos bien de estar en una zona permitida y protegeros bien contra el viento y el frío -no recomiendo hacer camping en Terranova en los meses fríos-.

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